
El barco Esperanza de Greenpeace localizó a la flota japonesa en el Santuario Ballenero Antártico. Los nipones emprendieron la huída al ser descubiertos. Los activistas han declarado que mientras esto suceda los japoneses no podrán disparar sus arpones para cazar ballenas y emprenderán acciones no violentas para impedir la matanza de cerca de 1000 ballenas, que es la cuota de este año que Japón espera capturar para ser utilizadas en estudios científicos.
(Foto: Antena 3)
Posted in: Mundo,Sociedad
Enviar por correo electrónico
Escribe un blog
Compartir con Facebook
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada